miércoles, 3 de febrero de 2010
día 15
Hace días me dijeron algo que me ha dado mucho que pensar..por supuesto referente a una suegra, y aunque nunca se puede generalizar, en estos casos es mejor tenerlo en cuenta. Un marido acabó engañando a su mujer, según él, por la madre de ésta. Es difícil creerlo, pero siempre debemos comprobar los indicios del delito. La suegra vivía en casa, se nutría de la energía de su hija y algo de la de sus nietos, dejando el postre para el culpable de esta historia, que acabó por estar menos en casa, salir con los compañeros, amigos..en principio a tomar algo, luego copas, después noches..y llegó el día que conoció a alguien huérfana, cosa que le extrañó mucho, no pudo reprimir la atracción que esta persona le producía, quizás por no enfrentarse con su realidad y seguro por no tener que cargar con más chupasangres..total, que se atrevió con una querida, que la suegra pilló al vuelo, y la hija, siguiendo indicaciones de su vieja, le puso al marido de patitas en la calle, quedándose con casa, hijos y su manutención, y suegra, qué alivio esto último para el invicto. La vida te da sorpresas, las suegras también.
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